Hoy consumimos salud en formato carrusel: “3 suplementos”, “haz esto para curarte”, “detox”, “pierde grasa en 7 días”. El problema es que las redes mezclan información útil con desinformación y, en salud, eso puede traducirse en decisiones riesgosas.
La OMS define el fenómeno de “infodemia” como exceso de información (incluida falsa o engañosa) que genera confusión y puede llevar a conductas que dañan la salud y a desconfianza en autoridades sanitarias.
Un filtro rápido: ¿quién lo dice y para qué lo dice?
MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.) recomienda evaluar proveedor, propósito, calidad y posibles conflictos (por ejemplo, si la “recomendación” en realidad vende algo). También sugiere discutir lo que encuentras con un profesional antes de actuar.
Checklist práctico para filtrar contenido confiable en redes sociales:
- Identidad verificable: ¿es institución, hospital, universidad, asociación médica o profesional con credenciales claras?
- Objetivo: ¿educa o vende? Si la conclusión siempre es “compra mi producto”, sospecha.
- Equilibrio: la buena información suele hablar de beneficios y riesgos/limitaciones.
- Lenguaje: desconfía de “cura”, “100%”, “sin efectos”, “lo que tu médico no quiere que sepas”.
- Fuentes: ¿cita guías clínicas, revisiones sistemáticas, instituciones? Si no, es opinión con buena estética.
- Principios internacionales: lo que recomienda la OMS
La OMS trabaja en principios para identificar fuentes creíbles de información de salud en redes, con énfasis en transparencia, evidencia y rendición de cuentas. Esto importa porque en redes “parecer profesional” es fácil; “ser confiable” requiere criterios.
Cómo usar redes sin que te usen a ti
- Usa redes para orientarte, no para autodiagnosticarte.
- Si un post te asusta, te vende urgencia o te promete resultados extremos, pausa.
- Guarda dudas para tu consulta: “vi esto, ¿aplica para mí?” (gran uso de internet).
- Cuándo es mejor dejar de buscar y consultar
- Síntomas que empeoran, son intensos o persistentes.
- Cambios bruscos (dolor fuerte, fiebre alta, dificultad respiratoria, confusión).
- Si la búsqueda te genera ansiedad repetitiva (un patrón descrito en la literatura sobre credibilidad y salud en redes).
IMPORTANTE: Ante cualquier síntoma o inquietud que tengas sobre tu salud, si bien internet es un buen punto de partida para informarte, no reemplaza la atención de un profesional certificado. Consulta a tu médico siempre.


