Muchas personas asocian las vacunas con la infancia, pero la protección no termina al crecer. En la vida adulta también hay vacunas que conviene revisar, ya sea por edad, embarazo, enfermedades crónicas, trabajo, viajes, antecedentes de vacunación o temporada del año. La vacunación en adultos ayuda a prevenir complicaciones, hospitalizaciones y enfermedades que pueden ser especialmente riesgosas en personas mayores o con condiciones de salud previas.
Los CDC señalan que mantenerse al día con las vacunas es una de las mejores formas de proteger la salud, y que los adultos pueden necesitar vacunas distintas según edad, condiciones médicas, embarazo, trabajo, viajes o historial de inmunización. (CDC)
¿Qué vacunas suelen revisarse en adultos?
La influenza es una de las más conocidas porque se aplica cada año. El esquema de vacunación para adultos de CDC incluye influenza anual para adultos, además de otras vacunas según edad o condición. (CDC)
También se revisa COVID-19 con las recomendaciones vigentes de cada temporada, especialmente en personas mayores o con factores de riesgo. En México, la Secretaría de Salud ha realizado campañas invernales dirigidas a proteger contra enfermedad grave y complicaciones por influenza, COVID-19 y neumococo en población vulnerable. (CDC)
Otra vacuna importante es Tdap o Td, que protege contra tétanos, difteria y tos ferina. Los CDC recomiendan que todo adulto reciba una dosis de Tdap si no la recibió antes y después refuerzo con Td o Tdap cada 10 años. (CDC)
Vacunas según edad o riesgo
A partir de los 50 años, se recomienda revisar la vacuna contra herpes zóster. Los CDC indican que los adultos de 50 años o más deben recibir dos dosis de vacuna contra shingles o culebrilla para prevenir la enfermedad y sus complicaciones. (CDC)
La vacuna contra neumococo también puede indicarse en adultos mayores o personas con ciertos factores de riesgo, como enfermedades crónicas, problemas respiratorios, inmunosupresión u otras condiciones. No se trata de una vacuna anual para todos, sino de una recomendación que depende de edad e historia clínica. (CDC)
También pueden revisarse hepatitis B, hepatitis A, varicela, sarampión-rubéola-paperas, VPH, meningococo o vacunas relacionadas con viajes, trabajo o exposición específica.
¿Por qué revisar el esquema cada año?
Porque las recomendaciones cambian, las campañas estacionales se actualizan y muchas personas no tienen claro qué vacunas recibieron. Una revisión anual con medicina familiar permite identificar qué falta, qué refuerzo toca y qué vacuna se recomienda según edad, salud y riesgo.
No todas las vacunas se aplican cada año, pero sí vale la pena revisar el esquema anualmente.
Si no sabes si tu esquema de vacunación está completo o qué vacunas te corresponden como adulto, consulta el directorio de especialistas de Clínica Eugenio Sue o escríbenos por WhatsApp para recibir orientación en medicina familiar, neumología o geriatría.

